de Dioni Porta

Logroño, Pepitas de Calabaza, febrero 2025.
197 pàgs.

 

Tres septuagenarios conviven en un piso del Eixample barcelonés. Dos señoras, que per motivos diversos van en silla de ruedas, y el marido de una de las dos, Estanis, un hombre vitalista, extrabajador de La Caixa, con un hijo en Londres, que las cuida, pero que no es quién gobierna la casa. Es a través de él que entraos en la cotidianidad de tres antihéroes, cargados de pequeñas miserias y grandes dificultades, de muchas dudas y pocas certidumbres, y de su convivencia con los inquilinos del mismo edificio y con los vecinos del barrio, este trozo de cuadrícula cerdana situada entre la Diagonal y Gracia convertido en el cuarto protagonista de la novela.

Pero no entramos en sus vidas en unos meses cualquiera: la trama transcurre entre enero y marzo del 2020, entre las consecuencias del temporal «Gloria» y los augurios (y angustias) sobre cierto virus detectado en China que avanza hacia Europa. La enfermedad, la muerte, la vejez, el valor de la amistad, las ganas de vivir, la libertad para decidir hasta cuando, la cobardía o la rebelión: en cada página la novela nos pone sobre la mesa grandes temas mientras los personajes sólo intentan, buenamente, empujar el sol. Un día más.

          «–¡Ves cómo tergiversas la realidad de un modo patológico! Yo estaba primero en esta casa y después viniste tú.
           Cronológica y físicamente, Elvira tiene razón. Fui yo quien se mudó aquí, al piso de Milà i Fontanals en el que vivían ellas dos. Pero me refiero a un orden más profundo de los hechos, porque lo que ocurrió fue que Cloti y yo nos enamoramos y quisimos vivir juntos. Un juntos que decidimos que incluyera a Elvira. Para que lo entienda, intento ser más claro:
          –Llevas treinta años haciendo de vela de un matrimonio. Podrías ser un poco más agradecida.
          –Si no fuera por mi, estarías arruinado. Poco te lo recuerdo.
          –Verte cada día es el recuerdo.
          –No sé qué pretendes, pero que sepas que vivir contigo no es nada fácil. Eres como tener un olor hediondo metido en la nariz.»

Hablamos del libro en Ràdio Desvern:

Empujar el sol Radio